Desempeño de los roles de género y el nivel de pertenencia en la Subcultura Biker (Green Dragons)
para Proyecto personal
mes/año DICIEMBRE 2025
La construcción de la masculinidad dentro del contexto de la subcultura biker se entiende como un espacio históricamente asociado a prácticas masculinas tradicionales y dominantes. A partir del análisis del club Green Dragons, se exploran las formas en que el uso de la indumentaria, la jerarquía y orden y el espacio, influyen en la configuración de identidades de género contemporáneas, así como también el grado de pertenencia que se les asigna dentro del grupo.
La investigación se destaca por un enfoque cualitativo mediante entrevistas a profundidad a los miembros del club y la observación participante durante una rodada o salida de campo en la ciudad de Quito, sustentado bajo recopilación fotográfica. Se evidencian simbolismos y roles tradicionalmente asociados a la masculinidad, sin embargo, estas prácticas no se consolidan como exclusivas ni rígidas, sino que priorizan lógicas de colaboración y seguridad, aplicando una configuración mixta y disruptiva frente a lo hegemónico.


Las jerarquías se ordenan según el nivel de conocimiento y cercanía que el integrante tiene con el ecosistema biker. Durante una rodada, el capitán de ruta (presidente) se ubica en primer lugar y se encarga de guíar la alineación. Este rol lo desempeña un personaje masculino y siendo posible que la carga cultural conecte, con mayor facilidad, la pertenencia de los puestos principales hacia los roles masculinos. Esto se refuerza con lo mencionado por Connell (1995) “It is (...) the masculinity that occupies the hegemonic position in a given pattern of gender relations, a position always contestable” (p.76). A esto le sigue el rol de centinelas, quienes escoltan al grupo y pueden salir de la alineación. En una ocasión, una mujer centinela tuvo que detenerse frente a otro carro en un redondel para permitir que el grupo avance, acto riesgoso durante la conducción.




Esto deconstruye el acto tradicional de masculinidad en los sentidos rudos y el arriesgados ya que no se desempeña de forma predominante en el grupo, su formato es mixto y lo masculino según la cultura local puede no intervenir inherentemente en todos los aspectos. En el caso de Green Dragons, se explica en la entrevista que es importante la colaboración colectiva independientemente del género. El entrevistado número 2 explica “Cada grupo maneja sus ideales, sus características, su forma de llevar al grupo. Para nosotros un grupo y lo que bueno al principio nos inculcaron era que es una familia. Entonces nosotros llevamos en sí esa particularidad del grupo”. De esta forma pertenecer al grupo es cumplir y respetar los valores asociados a la hermandad y la familia grupal.
Teniendo en consideración los objetivos específicos de este trabajo, se halló que el papel de la indumentaria y apariencia prioriza ser abierta a cualquier estilo, aunque existen patrones estéticos conectados con el nivel de pertenencia a la cultura biker. Según Schouten (1995) “La sociedad se auto-selecciona sobre la base de un compromiso compartido con una clase particular de productos, marca o actividad de consumo.”(p.43). El club tiene un chaleco representativo bordado que usan únicamente los miembros oficiales, su uso podría determinar que tanto se pertenece a la comunidad. El entrevistado número 1 mencionó “es nuestra piel, no es un uniforme”.








Otro punto a considerar en relación con el espacio es quiénes lo protagonizan, pues durante la entrevista se mencionó que el grupo está abierto a recibir visitas, “tú puedes ir no necesariamente en la moto, puedes ir en tu carro con tu familia, tu mujer, tu hijo y tu novia, lo que tú quieras”. El tener la apertura de qué otras personas asistan a reuniones grupales de determinado grupo puede sugerir que el rol masculino no se construye en oposición y rechazo, más bien busca convivir. Sin embargo, algo curioso es ver este fenómeno como una cualidad simbólica heredada de las líneas tradicionales de la cultura biker. Pues, si bien la identidad masculina sigue formando una mayoría que ocupa los espacios visibles, no necesariamente implica que reduce o excluye otra participación. Como señala Anderson (2009) sobre la coexistencia de múltiples representaciones de masculinidades “The existence of multiple masculinities with comparable cultural influence means that no single form of masculinity can be said to dominate others in a hegemonic way” (p.93).



